PRANA nació en 2003 con una preocupación muy concreta: muchos proyectos culturales y creativos tenían talento de sobra, pero no duraban. Les faltaba formación en mercadeo, administración, contabilidad y planeación. Y casi siempre les faltaba un capital semilla para arrancar.
Los primeros años fueron de ensayo y error. Probamos, nos equivocamos y aprendimos más de los emprendedores que ellos de nosotros. Después vinieron el Ministerio de Cultura, las grandes fundaciones y el SENA, que nos eligió como una de sus cinco Unidades Externas en Bogotá para Fondo Emprender.
Hoy acompañamos a personas que ya lo intentaron, quizá fracasaron, y saben que van a seguir emprendiendo. Les damos lo que les faltaba: alguien que los entienda y los guíe sin afán.